Estamos en el amanecer de una tecnología que podría cambiar la
forma en la que se genera confianza en la sociedad. Las criptomonedas están
dando pasos serios y robustos para asentar de la forma más directa y con menos
errores una tecnología que transformará las relaciones humanas. Por ello es
crucial explicar este nuevo concepto y evitar que México pierda la oportunidad
de ser un país pionero en este tema tan relevante.
Has oído hablar de los bitcoins? ¿No tienes la menor idea de lo
que es? Perfecto. Has llegado al sitio oportuno. Nosotros tampoco. Así que
vamos a intentar aclararnos entre todos. Lo primero que hay que tener claro es
que el bitcoin es una criptomoneda.
Una criptomoneda es un
medio digital de intercambio. Una moneda digital, vamos. Igual que en la Edad
Media hacían trueques con gallinas y lechugas, ahora se hace con criptomonedas.
La primera que empezó a operar fue el bitcoin en 2009, pero luego han aparecido
más de mil. Apunta: Ethereum, Dash, Monero, Zcash, Ripple, Newstoken,
Fortcoin...
Son monedas, pero cada
una tiene unas características y un protocolo distinto, así que vamos a
centrarnos en los bitcoins, que son las más famosas.
¿Quién se inventó esto? Satoshi Nakamoto. Aunque
no sabemos si Satoshi es un ciudadano japonés, varios o nadie en concreto. Es
como el grafitero Banksy, que nadie sabe exactamente quién es. O como M. Rajoy.
Nakamoto lanzó los bitcoins en 2008 y en 2010 se esfumó.
¿Y no se sabe quién es? No. En 2016 se le
propuso para el Nobel de Economía, pero la organización lo rechazó porque era
imposible localizarle. Así que decidieron premiar a Bob Dylan con el de
Literatura.
Vale, ¿y cómo funciona el
bitcoin? Hasta la llegada de las criptomonedas, se entendía que
cualquier compra en internet se hacía a través de entidades de confianza. Es
decir, bancos o empresas financieras.
¿Has dicho confianza? ¿Bancos?
¿Confianza? Ya me entiendes... El bitcoin es una unidad de pago
autorregulada, una especie de moneda que no existe físicamente y no tiene
detrás a ningún país ni a ningún banco. Las transacciones se realizan a través
de internet mediante códigos cifrados, sin ningún intermediario, entre iguales.
¿Entonces puedo pagar con
bitcoins en cualquier sitio? No. Es un método de pago muy restringido,
aunque en los últimos tiempos se ha disparado su uso. A parte de las
operaciones que puedas hacer online, en España hay cerca de 350
establecimientos que admiten los bitcoins, más de 100.000 en todo el mundo.
Hace unos días salió a la venta en bitcoins un piso de Tarragona y en EEUU, el
Bunny Ranch, el burdel más famoso de Nevada, se ha sumado a la moda porque el bitcoin
permite pagar con la máxima privacidad y sin tener que llevar dinero en
efectivo. Su condición de moneda alegal la ha convertido también en un recurso
ideal para cibercriminales o delincuentes financieros, lo que pone en riesgo su
supervivencia.
¿Cuánto vale un bitcoin? El precio lo fijan sus
usuarios. Oferta y demanda. No es una moneda estable, así que es complicado
establecer el coste de las compras. El año pasado se disparó su precio conforme
más empresas se sumaban a este método de pago y, si a principios de año un
bitcoin valía menos de 1.000 dólares, a finales se acercaba a los 20.000.
Usando los principios de
criptomoneda, podemos pasar a explicar qué características específicas tiene el
bitcoin:
- Es
una criptomoneda descentralizada, por lo que no existe una autoridad
reguladora o gestora de la moneda. Por el contrario, existe un
“libro mayor”, como los que usan los contadores, que registra todas las
transacciones en el orden que se llevaron a cabo. Además, les pone una
“estampa” con la hora a la que sucedieron.
- También
hay una red que tiene acceso al “libro mayor”, llamado Blockchain.
Así, en vez de que sólo haya una sola copia del registro, existe una red
que permite que prácticamente todos tengan acceso al registro de
transacciones. Cuando hay una transacción nueva, automáticamente todos
reciben la actualización, por lo que no se puede gastar la misma moneda
dos veces. Si intentas usarla más de una vez, toda la red se enteraría.
- No
se puede falsificar la moneda, porque las unidades “se imprimen” a partir
de problemas matemáticos complejos. Cada ciertos minutos, se crea un nuevo
problema y las diferentes partes de la red tratan de solucionarlo; quienes
resuelvan rápidamente el problema se llevarán bitcoins como “premio”. A
este proceso de compilación se le llama “minería”. No hay forma de
falsificar respuestas, fingir criptomonedas, o inventar problemas fuera de
los tiempos marcados, lo cual limita el número de unidades existentes.
- La
certificación de las transacciones la hacen personas conectadas a la red
llamados “mineros” quienes prestan su infraestructura computacional para
verificar la transacción con el incentivo de obtener la criptomoneda.
- Cuando
una de las partes ya se hizo con una criptomoneda, su posesión está
certificada y ya es de su completa propiedad, para ser depositada en una
cartera digital, misma que puede ser guardada en su computadora o celular
(como si guardara su dinero en el colchón) o en línea, en servidores de
resguardo e intercambio de Bitcoins (como si los depositara en bóvedas de
seguridad).
- Conforme
pasa el tiempo, habrá más unidades digitales en el mercado, por lo que
cada vez se empiezan a hacer más complicadas, matemáticamente hablando.
Como también incrementó el número de participantes, existe un seguimiento
exponencial a las transacciones. Actualmente la red de bitcoin t mayor
a las 500 supercomputadoras más potentes combinadas. La única forma de
introducir una operación falsa sería superar este poder computacional, por
lo que cada día es más difícil hacer un fraude.
- Ya
que hay más de 700 monedas digitales diferentes, se podría decir que hay
un mismo número de libros mayores o Blockchains que registran
toda la actividad del tipo o ecosistema de criptomonedas de las que
guardan registro.
