La zona
de confort es ese lugar mental en el que estamos a gusto con todo, y no
pensamos en cambiar nada de nuestras vidas.
Pero Para estar a gusto con todo, no necesariamente es necesariamente debe ser bueno. Algunas personas están
simplemente a gusto con la pobreza, con la gordura y con el fracaso en general.
El
problema de la zona de confort que tenemos como personas, es que nunca nos
podemos liberar de ella.
Es decir
que en vez de salirnos de nuestra zona de confort, lo que hacemos es
expandirla. Bueno, es posible salirnos por instantes, pero si convertimos en un
hábito, salir de nuestra zona de confort en cierto aspecto específico de la
vida, lo que realmente terminará pasando, es que nuestra zona de confort se
expandirá, para comprender esos límites.
Es como
si fuese una membrana de la que por instantes nos salimos, pero para
protegernos, crece y nos vuelve a cubrir.
Es
importante considerar, que si bien no es posible librarnos de nuestra zona de
confort definitivamente, lo mejor entonces es hacerla crecer al máximo posible.
Y para hacer crecer o expandir
nuestra zona de confort, lo que deberemos llevar a cabo son actividades que nos
incomoden, pero que nos lleven hacia un nuevo éxito.
Llevar a
cabo trabajos incómodos sin objetivo alguno, nos saca de nuestra zona de
confort, pero no nos lleva realmente a ninguna parte.
El éxito
incluye por momentos incomodarnos con actividades difíciles, que nos producen
pereza o que requieren mucho trabajo. Por ejemplo, un emprendedor que quiera
salirse de su empleo, querrá montar un negocio a través de Internet (por
ejemplo).
Dicho
negocio, constará de diversos materiales de marketing, contenido gratuito, secuencias
de correos y demás… Esto supondrá mucho trabajo al principio y cero ventas,
mientras el producto despega.
Sin
contar con el hecho de que la mayoría de buenos negocios por Internet quieren
uno o dos años hasta llegar un buen punto de madurez, donde los ingresos
pasivos sean constantes (experiencia propia ;)).
Esto será
mucho trabajo, mucho esfuerzo, y nada de resultados al principio. Algo,
sinceramente… bastante incómodo. Pero ¿Sabes? Vale la pena totalmente. Y
nuestra zona de confort en principio estaría programada para impedirnos hacer
algo así, dado que estamos acostumbrados a hacer las cosas y obtener resultados
relativamente rápidos.
